
Este verano iba a ser perfecto, idílico, me lo imaginaba tirada en la playa todo el día desde la salida del sol hasta su puesta, volver a casa y prepararse para pasar noches de ensueño en cualquier discoteca rodeada de los amigos, disfrutar de la familia con comidas que se alargan hasta la merienda solo hablando de cosas triviales o no tan triviales, pero en definitiva estar en armonía con las personas que te importan y con una misma.
Sin embargo no todo ha salido como esperaba y aunque las salidas con los amigos si aparecen ( y debo decir que para mi un 10 cada noche que salimos), y en vez de playa lo he sustituido por una pequeña piscina, hay una parte mala que tiene el verano, y es que me da mucho tiempo para pensar en lo sucedido durante todo el tiempo que nos tiramos sin sol.
Me doy cuenta de que la gente a mi pesar cambia ( o a lo mejor soy yo la que camia no sé) y aunque al principio duele, y te da pena porque por las dos partes ha habido culpa, al final pienso que no seria tan profunda la amistad si ahora casi somos mas unos conocidos que unos buenos amigos.
Para mi es un gran chasco darme cuenta de esas cosas, pensar que vivía en un pequeño mundo donde todo era perfecto y ahora darme cuenta de que nada es como una se cree, y que cada año son menos los dedos de la mano en los que están los verdaderos amigos con los que puedes contar para todo...
Y por otro lado esta la preocupación por esos amigos que están en esa única mano, el saber que lo están pasando mal y sentirte impotente ya que no pedes hacer nada por ello salvo estar ahí cuando lo necesitan, ser un hombro en ese momento donde puedan descargar toda esa pena y poner a “parir” a quien sea, ser un buen amigo y no solo estar en las buenas, porque aunque no te lo pidan y aunque no es tu obligación tienes que hacerlo por ellos , por una misma, y porque si eres un amigo de verdad no importa que nos pongamos a llorar en mitad de una heladería, en unas escaleras o en pleno centro de Málaga, sin con ello hacemos sentir mejor a ese amig@.
Y con toda la parrafada que acabo de escribir, solo quiero decirles a mis amigos que estuve, estoy y estaré aquí para lo que sea, donde sea y como sea, y que no importa lo que nos riamos o lo que lloremos si con eso consigo, que cuando estén verdaderamente mal, sacarles una sonrisa verdadera.